Son muchos los motivos para hacer un mantenimiento a nuestro horno, pero, ¿sabemos cómo y cuándo hay que hacerlo?

Limpieza del horno

Cada vez que usamos el horno deberíamos limpiarlo, al menos superficialmente, para evitar malos olores y problemas de salud derivados de la grasa acumulada. Para una limpieza profunda la forma más correcta y sencilla de hacerlo es la siguiente:

- Antes de nada adquiere un spray para la limpieza del horno. En el mercado hay una gran variedad de productos eficaces y con unos precios muy competitivos.

- Abre las ventanas para poder ventilar la cocina en caso de que los productos de limpieza que utilicemos tenga un olor intenso y tóxico.

- Con el aparato ya frío, retira las bandejas y los restos de comida.

- Aplica el spray en toda la superficie interna del horno (no olvides la parte superior) y deja actuar el producto. Sigue siempre las indicaciones del fabricante.

- Con una esponja, retira los restos del producto sin arañar la superficie del aparato.

- Finalmente, limpia la superficie del horno con un paño humedecido en agua y jabón.

Resistencias horno

Las resistencias son las partes más importante del horno ya que son las encargadas de producir la energía para calentar los alimentos. Cuando notamos que el horno ya no funciona como solía hacerlo debemos revisar que funcionan correctamente y asegurarse que son la causa del problema.

- Lo primero que debemos hacer es comprobar qué resistencia es la que está estropeada. Para ello enciende el horno a una temperatura media (60 o 70ºC).

- Cuando el aparato alcance la temperatura deseada acerca la mano a cada una de las resistencias, con mucha precaución, y confirma cuál de ellas no desprende calor. Esa es la que está estropeada.

Cambiar las Resistencias horno

Lo habitual en estos casos es contactar con el servicio técnico pero si queremos cambiar la resistencia del horno nosotros mismos comprobaremos que es una tarea bastante sencilla:

- Desconecta el aparato de la electricidad y sácalo tirando suavemente. Colócalo en un lugar cómodo para su reparación.

- Retira la tapa inferior o la trasera del horno, dependiendo de donde se encuentre la resistencia que no funciona (abajo o arriba).

- Quita los cables que alimentan la resistencia (normalmente de color amarillo) y extrae los tornillos o las tuercas que sujetan la resistencia.

Ahora podemos comprobar el modelo de la resistencia para poder reemplazarla.